
Todo comenzó allá por el mes de Julio, cuando aquellos que subían al Picu Urriellu se topaban con la sorpresa de que la piedra en forma de Virgen de las Nieves, con la que abundantes escaladores se fotografiaban como foto de cima, había desaparecido. Según las malas lenguas parece que todo fue un fatídico accidente que nada tuvo que ver con índoles religiosas, sino que se le escurrió de las manos a un cliente que ascendía acompañado de su guía.
No tardaron en clamar al cielo los mas religiosos, y la brecha de los símbolos religiosos en las montañas.
Total que los órganos competentes decidieron hacer una replica ¿?, total, helicóptero de la guardia civil, sika para que no se caiga, etc ...
Y resulta que ahora lo que queda son dos espárragos sikados y un cerco como testimonio de que allí estuvo la nueva imagen.